El coste por hora real de una persona (no es su sueldo)
Casi todo el mundo calcula mal esta parte. Divide el salario bruto entre las horas del año y se queda tranquilo. Faltan dos cosas: las cargas sociales y las horas que esa persona no trabaja.
El cálculo correcto en España, aproximando:
- Coste empresa = salario bruto × 1,32 aprox. (cotización a la Seguridad Social a cargo de la empresa).
- Horas efectivas al año ≈ 1.750–1.800 h, una vez descontadas vacaciones, festivos y bajas.
Con un bruto de 24.000 €, el coste empresa ronda los 31.700 € y el coste por hora efectiva se va a unos 18 €. Con un bruto de 35.000 €, sube a unos 26 €. Y si quien hace la tarea eres tú, el número que deberías usar no es tu sueldo: es lo que factura una hora tuya haciendo lo que solo tú puedes hacer.
Si tu hora vale 80 € vendiendo y la dedicas a montar un informe, el informe no te cuesta cero: te cuesta 80 €.
La fórmula del coste anual de una tarea
Con el coste por hora ya calculado, el resto es aritmética:
- Horas al año = horas a la semana × personas que la hacen × 46 semanas laborables.
- Coste anual = horas al año × coste por hora.
- Ahorro potencial = coste anual × porcentaje realmente automatizable.
Ese último porcentaje es donde se cuelan las promesas infladas. Nuestros números de referencia, medidos en proyectos reales:
- Informes y consolidación de datos: ~85 %. Es lo más automatizable que existe.
- Seguimiento y cualificación de leads: ~75 %.
- Atención al cliente y primeras respuestas: ~70 %.
- Administración: presupuestos, altas, pedidos: ~65 %.
- Contenido y comunicaciones: ~55 %. La IA acelera, pero sigue haciendo falta criterio.
Un ejemplo completo: dos personas dedican 8 horas semanales a responder los mismos mensajes. Son 736 horas al año. A 18 € la hora, 13.248 €. Con un 70 % automatizable, el ahorro anual estimado es de 9.273 €. Y eso es solo una tarea.
El coste invisible: lo que la fórmula no recoge
La cifra anterior es la conservadora, la que puedes defender ante un socio o un director financiero. Pero hay tres costes que no aparecen y que suelen ser mayores:
1. Las oportunidades que se pierden por lentitud
Un lead que pregunta un viernes por la tarde y recibe respuesta el lunes ya ha hablado con dos competidores. Ese coste no está en la nómina de nadie, pero está en la cuenta de resultados.
2. Los errores de transcripción
Cada vez que un dato se copia a mano de un sitio a otro hay una probabilidad de error. Un presupuesto mal escrito, una cita mal apuntada o una dirección equivocada cuestan mucho más que los cinco minutos de teclearla.
3. El desgaste del equipo
Nadie se levanta con ganas de pasar la mañana copiando filas. La gente buena se va de los sitios donde su trabajo es mecánico, y sustituirla cuesta varios meses de salario entre selección, formación y curva de aprendizaje.
El umbral: cuándo automatizar sale rentable
La regla con la que decidimos si un proyecto tiene sentido —y con la que rechazamos los que no lo tienen— es simple: el ahorro anual estimado debe superar al menos tres veces el coste del primer año, contando implantación y mantenimiento.
Traducido a decisiones:
- Menos de 2 h a la semana en total: no automatices todavía. Ordena el proceso primero.
- Entre 2 y 5 h semanales: automatización ligera, con herramientas que ya tienes.
- Más de 5 h semanales, o más de dos personas implicadas: aquí sí compensa un sistema a medida.
- Si la tarea además bloquea ingresos (leads sin contestar, citas sin cerrar), el umbral baja mucho.
Ojo con el orden. Automatizar un proceso mal diseñado solo consigue que las cosas se hagan mal más rápido. Si nadie sabe quién es responsable de qué, eso se arregla antes, y es gratis.
Cómo medir tus horas sin montar un proyecto
Dos semanas, sin herramientas nuevas y con una hoja de cálculo compartida:
- Lista las tareas repetitivas que hace cada persona, sin entrar en detalle.
- Durante 10 días laborables, que cada uno apunte al final del día cuánto tiempo le dedicó a cada una. Aproximado vale.
- Suma, divide entre dos y tienes tus horas semanales por tarea.
- Aplica la fórmula. Ordena de mayor a menor coste anual.
- Empieza por la de arriba, no por la más fácil.
Casi siempre pasa lo mismo: la tarea más cara no es la que más molesta, sino una que nadie había contado porque está repartida en trocitos de diez minutos por toda la semana.
En resumen
Antes de plantearte qué herramienta usar, pon el número. Si una tarea te cuesta 9.000 € al año y automatizarla cuesta 4.000 €, la decisión se toma sola. Y si el número no sale, acabas de ahorrarte un proyecto que no compensaba: también es una victoria.